Plástico recuperado de tapones y envases para objetos de escritorio
Prensado en frío, lijado a mano y acabado mate, sin ninguna referencia deportiva en la pieza final.
· Taller de materiales recuperados
El HDPE de tapones y envases se reconoce rápido: pesa poco y lleva grabado en la base su código de reciclaje. Ese detalle permite saber qué se está trabajando antes de tocar la trituradora, y también explica por qué el material se comporta distinto según de dónde venga.
Antes de reutilizarlo hay que lavarlo bien, secarlo y separarlo por color. Las mezclas aleatorias producen tonos turbios que no favorecen al objeto terminado, así que conviene agrupar por familias: blancos y hueso por un lado, verdes y azules por otro. La técnica más sencilla consiste en triturar el plástico en escamas pequeñas y prensarlo en frío dentro de un molde metálico, aplicando presión constante durante varias horas. Después se lija a mano con granos progresivamente más finos hasta lograr una textura mate y uniforme, sin brillos artificiales.
La forma habitual es un bloque rectangular con una ligera inclinación, pensado para apoyarse en un escritorio sin volcar. Cada unidad puede llevar grabado el año y el número de lote del material de origen, lo que permite rastrear de dónde vino el plástico. Este tipo de objeto no necesita barnices ni adhesivos sintéticos, y se limpia con un paño húmedo.