Paneles de vidrio refundido para tamizar la luz natural en interiores
Refracción suave, perfiles de aluminio reciclado y mantenimiento mínimo
En fachadas orientadas al sur, la luz del mediodía entra con una intensidad que vuelve incómodo leer o trabajar cerca de la ventana. Bajar la persiana resuelve el deslumbramiento, pero deja la sala a oscuras durante las horas centrales. Los paneles de vidrio refundido atacan el problema en su origen: la superficie irregular de la placa rompe el haz directo y lo reparte como una claridad difusa que ilumina sin golpear la vista.
Para fabricarlos se funden fragmentos de vidrio de ventanas y frascos hasta obtener placas de unos cuarenta por sesenta centímetros. El espesor no es uniforme, y esa irregularidad es justamente la que produce los reflejos suaves y las vetas turquesa que atraviesan la pieza. El montaje se apoya en perfiles de aluminio reciclado, sin adhesivos sintéticos, de modo que cada placa puede retirarse y recolocarse si hace falta reordenar el cerramiento.
La instalación no exige obra pesada. Los paneles se adaptan a ventanas ya existentes o a cerramientos nuevos, y basta con fijar los perfiles y sellar los bordes para evitar corrientes. El mantenimiento se limita a pasar un paño húmedo cuando se acumula polvo y a revisar una vez al año las fijaciones y los sellos. A diferencia de otros materiales translúcidos de origen plástico, el vidrio refundido no amarillea con el sol ni pierde transparencia con los años.